Nacimiento. Todos los años, un nacimiento. Da igual que ese Niño Jesús nos saque a todos unos cuantos siglos, siempre nace algo.

Para mi todos los días amanece dándome la oportunidad de cambiar lo que no me gusta, y por tanto comenzar de nuevo. Renacer de las cenizas.

Vengo de casa de mi abuela, que tiene un estado anímico malísimo. Entró en un bucle de tristeza y no hay quien la apee del burro. Supongo que si yo hubiera perdido hace 16 años al amor de mi vida, y siguiera sintiéndolo a mi lado estaría más o menos. Por eso excuso su dolor. Porque no he conocido una pérdida que suponga tanto para mí. Pero lo que quiero decir es que volviendo a salir el sol cada día, tenemos todos una obligación: despertar, abrir los ojos a la realidad y saludar con una sonrisa al que pasa.

Bienvenidos a mi día. He vuelto.

Feliz Navidad a todos